Si hablamos de mejorar la productividad, ya sea a nivel profesional, como en cualquier otro aspecto e la vida; ya se trate de mejorar el rendimiento individual o el de un equipo, debemos trabajar en definir claramente nuestras metas, y organizar el tiempo de manera armoniosa con las mismas. Pero también debemos trabajar en reducir la distracción.
Puedo tener el mejor plan del mundo, una agenda perfectamente organizada, unas prioridades bien definidas, y a la hora de la verdad, no ser capaz de ejecutarlo. Saber que es lo que tengo, o quiero hacer es una cosa, hacerlo realmente es otra. Una vez que realmente nos ponemos, tendremos que lidiar con la distracción.
¿Cuántas veces te sorprendes con el teléfono en la mano, haciendo “scroll” en el “feed” de una red social, o haciendo simplemente otra cosa, mientras pretendías estar trabajando, o estudiando, o realizando cualquier otra tarea que te acerque a uno de tus objetivos?
Método para aumentar el rendimiento y reducir la distracción
En sentirme Mejor realizamos cursos para empresas y coaching para ejecutivos y equipos. Como os podéis imaginar, los programas destinados a el aumento de la productividad y el rendimiento profesional están entre los que más nos demandan.
Hay muchos modelos y libros sobre productividad y gestión del tiempo. Considero que todos aportan algo útil, pero para poder ofrecer resultados reales, hemos tenido que crear un modelo más completo, que aborda la concentración y la distracción desde varios puntos de vista. Si quieres aumentar tu rendimiento o el de tu equipo de una manera notable, te recomendamos trabajar en tres direcciones:
Tres maneras de mejorar la productividad y el rendimiento
- Consigue tracción: Define bien tus prioridades, y organiza el tiempo de manera eficiente con ellas en el centro. Permite a tu cabeza tener claro en cada momento que es lo que tiene que hacer.
- Evita la distracción: Todo aquello que nos desvía de nuestras metas es distracción. Para neutralizarla primero hay que conocerla. Parte de la distracción viene de fuera, pero lo más importante es reconocer el germen de la distracción interna.
Disciplina la mente: Nuestras cabezas tienen una gran tendencia a distraerse. Incluso sin encontrar vehículos en el mundo externo, nos perdemos en nuestras propias historias mentales. Practicar ejercicios de concentración reduce tal tendencia.
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Gestiona tu tiempo para trabajar de manera eficiente.
La primera parte del proceso, como dijimos es gestionar correctamente el tiempo. Para ello lo primero es establecer claramente nuestras prioridades, que es importante para nosotros y para qué. Puede parecer obvio, pero cuantos trabajadores no realizan tal reflexión y están siempre ocupados con cosas superfluas, o corriendo detrás de lo que es importante para los demás.
Y aquí es donde introducimos en concepto Tracción Vs distracción. Tracción es todo aquello que me acerca a mis metas. Distracción todo aquello que nos aleja. A nuestros alumnos y “coachees” les proponemos cambiar radicalmente su relación con su agenda diaria. Buscar los mejores “sprints” de trabajo del día para dedicárselos a las cosas importantes.
Salir de la dictadura de lo urgente, de los deadlines y el trabajo reactivo, para empezar a trabajar de manera proactiva y estratégica, no permitiendo que los temas importantes se conviertan en urgentes. Buscamos enfrentar el trabajo desde una estable concentración calmada, en lugar de sacar las cosas en el último momento, desde el pánico.
“Si no defines bien tus prioridades, trabajarás siempre según las de los demás”
¿Cómo distraernos menos?
El definir bien lo que es tracción, que es lo que queremos hacer, para qué y cuando, ya ayudará mucho a la mente a mantenerse centrada. Pero la misma seguirá viéndose atacada por distintos distractores, que nos sacan de tracción. Debemos tomar conciencia de los mismos y establecer estrategias para reducirlos. Obviamente trabajar en nuestro entorno de trabajo, para que sea lo menos distractor posible, pagará réditos.
Pero mi experiencia en la materia me demuestra que casi todos solemos buscar fuera las culpas de nuestra distracción, cuando este es en la mayoría de los casos un fenómeno interno. La distracción surge muy a menudo del interior y busca vehículos para materializarse. Es crucial tomar conciencia de los distractores tanto externos como internos, y diferenciarlos, para darles el tratamiento adecuado.
Ejercicios de concentración para aumentar la productividad
Bien desarrollados y trabajados los puntos anteriores tendremos mucho hecho, sin duda vamos a ver resultados. Pero aún bien gestionado el tiempo, las prioridades y la agenda, y conocidos y reducidos los factores de distracción externa e interna, sigue quedando algo…
Un último escondite, donde la mente se puede refugiar de cualquier incomodidad, y lo hace muy a menudo. Podemos estar en una sala vacía, pintada de blanco, sin pantallas, sin teléfonos, sin nadie con quien hablar, sin nada que nos distraiga, y aún así pasar el tiempo distraídos.
Y si, la mente se distrae continuamente en sus propias ensoñaciones. Hay estudios que demuestran que pasamos con la mente en otro sitio, hasta la mitad del tiempo. La red neuronal por defecto* propone pensamientos de manera más o menos aleatoria, a ver si alguno es útil o causa interés. Y solemos caer en alguna de sus trampas.
A través de ejercicios de concentración, entrenamos a la mente a mantenerse centrada, y, sobre todo, percatarnos y volver rápido cuando nos distraemos. El arte de mantenerse concentrado es el arte de distraerse, pero darse cuenta y reenfocar la atención. Los más efectivos son los ejercicios de Mindfulness. Pero podrías también, por ejemplo, pintar mandalas…
Rendimiento productividad y bienestar, van de la mano.
El rendimiento y la productividad, como las entendemos en Sentirme Mejor, van siempre de la mano con el bienestar y la satisfacción personal. Esto es así porque nos centramos en el desarrollo de el foco calmado, expandiendo el tiempo de “flow” que conseguimos en nuestro trabajo. Consideramos que esta es la manera de conseguir una productividad y eficacia estables.
Ya sabemos que, desde el pánico, se consiguen hacer también muchas cosas. Mucha presión, muchas fechas límite, muchas “espadas de Damocles” pueden conseguir resultados, pero… ¿Durante cuánto tiempo? ¿Cuánto vas a tardar tú o tu equipo en desfondarte y empezar a rendir menos? ¿Realmente el trabajo “a las prisas” cumple con tu estándar de calidad? ¿Cómo reaccionará la salud?
Si analizas a cualquier profesional o equipo de éxito, verás que casi excepción trabajan desde el disfrute, desde la realización y la satisfacción personal. Trabajan mucho si, pero no al dictado de un látigo externo. Hacen lo que hacen porque quieren. Así aun duro, es mucho más soportable que las cargas impuestas desde el exterior.
*Un estudio de Oxford apunta a que los empleados felices son un 13% más eficientes.
La distracción te hace ineficaz, e infeliz…
En párrafos anteriores, nombramos la “red neuronal por defecto”. Esta es una serie de regiones cerebrales que operan coordinadas a falta de demandas, generando pensamientos principalmente sobre el pasado y el futuro, ayudándonos a buscar y resolver potenciales problemas. Si el cerebro no se enfrenta a ninguna demanda, entra en el modo por defecto.
Pero incluso mientras estamos haciendo algo, esta red neuronal sigue disparando algunos pensamientos, a modo de anzuelos en los que podemos picar. Distintos estudios demuestran que pasamos mucho tiempo perdidos en ensoñaciones, demasiado. Y que cuando lo hacemos nos sentimos peor. Crece la sensación de carencia, de que hay muchos problemas.