Coaching
Si preguntamos qué es el coaching, obtendremos innumerables respuestas distintas. Incluso si encuestamos a los propios coach veremos que la profesión está lejos del consenso sobre su propia definición y límites. El coaching es un proceso de acompañamiento, en el que el coach apoya a su cliente (coachee) en la consecución de un o varios objetivos. La diferencia principal con otros procesos es que no hay trasferencia de conocimiento. El coach guía a su cliente para que este cree sus propias asociaciones, llegue a sus propias conclusiones y establezca un plan de acción propio.
El termino coach proviene de al húngaro “Kocsi” que viene a ser un tipo de carruaje. Ya podemos intuir que el coaching es un “vehículo”. Un coach, es un profesional que acompaña a sus clientes en la consecución de objetivos o resolución de problemas, definidos por ellos mismos. Un coach no trata patologías mentales, como si haría un psicólogo, ni hace diagnósticos. Tampoco ofrece su propio conocimiento ni experiencia. La práctica del coaching parte de la base de que todo el conocimiento que necesitamos para guiar nuestra propia vida, está dentro de nosotros mismos.
Lo primero que hará un buen coach, es ayudarte a definir correctamente tu objetivo en el proceso de coaching. El coach te ayudará a definir un objetivo concreto y medible en su grado de consecución. También que este sea retador, suficientemente ambicioso y atractivo pero alcanzable. Por último habrá que definir el plazo, que te marques en la consecución del mismo. Antes de si quiera pensar en que pasos dar, hay que definir con exactitud dónde quieres llegar.
La herramienta principal del coach será hacer preguntas. Preguntas, preguntas y más preguntas. El objetivo de las mismas no es tanto que el coach comprenda tu realidad. Y mucho menos hacerte llegar a conclusiones que el coach ya conoce. La pregunta auténticamente valiosa en coaching, es la que llamamos la “pregunta poderosa”. Esa es una pregunta para la cual, ni el coach ni el cliente conocen la respuesta. Una pregunta que te haga reflexionar, que te haga “escarbar” profundo y relacionar ideas y experiencias para llegar a la respuesta, tu respuesta.