Kahneman y los sistemas de pensamiento
En su afamado libro “Pensar rápido, pensar despacio” el psicólogo israleli-estadounidense Daniel Kahneman, realiza una profunda distinción entre los dos tipos de procesos mentales que guían nuestro pensamiento. Khaneman es uno del os padres de la economía conductual, por lo cual recibió el Premio Nobel de economía en 2022 (primer no economista en lograrlo). Pero más allá de haber sido clave en la conexión entre estas dos ciencias, obligadas a entenderse, Khaneman es una referencia en su profesión, por haber delimitado y definido en profundidad las características de los dos sistemas de pensamiento, que colaboran (y a veces compiten) en nuestras cabezas.
Ya en 1890, el psicólogo William James había propuesto una teoría en la que enmarcaba dos tipos de atención (focalizada y difusa). Más tarde en la década de 1970 el psicólogo Keith Stanovich propuso la existencia de dos tipos de procesamiento cognitivo: uno rápido e intuitivo (denominado “Tipo 1”) y otro más lento y deliberativo (denominado “Tipo 2”). A pesar de los antecedentes, el trabajo de Daniel Kahneman y su amigo Amos Tversky, se considera aún hoy en día, la mayor referencia para comprender los distintos sistemas de pensamiento.
Sistema 1 (pensar rápido)
Rápido
Involuntario
Automático
Intuitivo
Es asociativo
Sin esfuerzo
No produce fatiga
Gasta poca energía
Sistema 2 (pensar despacio)
Lento
Voluntario
Deliberado
Formal
Es estadístico
Con esfuerzo
Produce fatiga
Gasta mucha energía
Pensar Rápido
Lo que kahneman llama pensar rápido, es la labor del denominado sistema 1. Si te pregunto cuanto es 3+3, obtendrás la respuesta sin ningún esfuerzo y de manera casi instantánea. Es un conocimiento que tienes automatizado, no necesitas realizar ningún cálculo, ni sostener varios datos en tu memoria a corto plazo. Pues bien, eso es el sistema 1. También utilizaras el sistema 1 si te pregunto cuál es la capital de Francia, o cómo se llama tu madre. Incluso si te muestro dos imágenes que nunca has visto y te pregunto cuál te gusta más, será tu sistema 1 el que se decantará por una u otra, aunque probablemente no sepas realmente por qué.
Ahora si te pido: No pienses en cuanto es 2+2 ¿Has conseguido no pensar en 4? Tu mente por fuerza habrá evocado el 4, el sistema 1 se ejecuta queramos o no. Y esta es una de sus principales características, dispara en automático, queramos o no. Esto de denomina efecto “escopeta”. El sistema 1 funciona de manera asociativa y buscando coherencia. Ante cada estímulo, cada palabra, cada impresión, el sistema 1 genera nuevas ideas o pensamientos por asociación a los anteriores. Estos se expanden en nuestra mente como un “racimo” debajo de nuestra conciencia en la mayoría de los casos.
Pensar despacio
En cambio, si te pregunto ¿Cuánto es 427 + 713? ¡Aha, aquí las cosas cambian! Con un poco de esfuerzo probamente hayas podido calcular mentalmente que la respuesta es 1.140. ¿Cómo ha sido diferente este proceso, del de sumar 3+3? Seguro más lento. Seguro que también ha requerido algún esfuerzo. Has necesitado sostener varios datos en tu memoria operativa a corto plazo. Y sin haberte visto, me atrevo a realizar esta serie de afirmaciones: Tus pupilas se habrán dilatado, la conductividad de tu piel habrá cambiado por la imperceptible sudoración, el ritmo cardiaco habrá subido un poco, y se habrá producido algún nivel de tensión muscular.
¿Cómo se todo eso? Fácil, porque a no ser que seas un matemático o un enamorado de los números, habrás necesitado hacer uso del sistema 2, para realizar esa operación matemática. El sistema 2 se activa normalmente cuando hay cierta tensión cognitiva, el sistema 1 no es capaz de dar una respuesta instintiva y se requieren los recursos extra de analizar algo detalladamente, para dar respuesta racional a un tema aparentemente importante. Esa tensión en la mente, se refleja de manera instantánea como tensión en el cuerpo, los estudios así lo confirman.
Síguenos, para no perderte nuevos contenidos
Los limites del sistema 1
El sistema nº1, es absolutamente imprescindible. Nos ofrece respuestas suficientemente buenas en la mayoría de los casos, con gran rapidez (lo cual puede ser literalmente vital en algunas situaciones) y gastando muy poca energía. Si tuviésemos que tomar cada pequeña decisión del día a día a través del esforzado pensamiento racional y estadístico del sistema 2, no podríamos alimentar al cerebro de suficiente glucosa y oxígeno. Además, seríamos demasiado lentos. El sistema nº1 funciona, pero tiene sus límites.
El principal es que el sistema 1 ignora totalmente la estadística. Se basa en asociaciones involuntarias, realizadas a partir de la información básica recibida. Si te pregunto acerca de un sujeto, llamémoslo Antonio: Antonio es una persona con un gran sentido de la justicia. Es metódico y tiende a actuar de forma ética ¿Qué crees más probable que Antonio sea juez o camionero? ¿Y si ahora le añado un dato? En España hay unos 5.000 jueces, pero casi 500.000 transportistas ¿Qué crees ahora más probable?
Al sistema 1 se le da muy bien asociar una serie de características a un estereotipo pre existente, en cambio ignora por completo el hecho de si hay más jueces o camioneros. Aún sin conocer la cifra, todos podíamos haber adivinado que hay muchos más transportistas que jueces, pero es probable que el perezoso sistema 2 no haya parado los pies al sistema 1, para tener en cuenta otros posibles factores no inmediatamente evidentes.
Sesgos cognitivos o eurísticos
¿Cómo obtiene el sistema 1 sus respuestas? Una parte debemos apuntarlas al llamado pensamiento experto. Si hablamos de un tema que dominas, sobre el cual tienes dilatada experiencia, cuando las consultas estén relacionadas con tal tema, podrás ofrecer multitud de respuestas instantáneas a través del sistema 1, siendo estas adecuadas en la mayor parte de los casos. Tu conocimiento a este respecto se ha automatizado y está inmediatamente disponible.
Cuando nuestro conocimiento experto no puede ofrecer una solución, el sistema 1 se apolla en simplificaciones o heurísticos. Destaquemos algunos:
Heuristico de simplificación
Nuestra mente ignora las estadísticas potencialmente implicadas, y se queda con las similitudes aparentes, como en el ejemplo de Antonio, juez o camionero
Heurístico de disponibilidad
A aquello que tiene mayor disponibilidad, le otorgamos mayor importancia. Aquello que traemos a nuestra memoria con mayor facilidad, le asignamos mayor relevancia o probabilidad de repetirse. Si la última vez que jugué a la ruleta gané, tendré más esperanzas de volver a ganar, por ejemplo.
Heurístico afectivo
Los juicios y decisiones son regidos por sentimientos de agrado o desagrado, con escasa deliberación o razonamiento. Por ejemplo, si algo procede de alguien a quien aprecio, tenderé a valorarlo de manera más positiva
Sesgo de confirmación cognitiva
En mi opinión, el más potente de todos. A nuestro cerebro no le gusta estar equivocado, no le gusta encontrar disonancias en sus mapas de la realidad. Todos tendemos a interpretar los nuevos eventos de manera que encajen con nuestras creencias previas.
"Tendemos a pensar que somos racionales y decidimos todo voluntariamente, pero los estudios demuestran lo contrario"
Como se relacionan el sistema 1 y el sistema 2
Si bien, ambos están siempre activos, es el sistema 1 el que da la mayor parte de las respuestas. Tendemos a pensar que somos racionales y decidimos todo voluntariamente, pero los estudios demuestran lo contrario. El sistema 1 continuamente escruta lo que está ocurriendo ofrece respuestas automatizadas y hace previsiones sobre el futuro. Su máxima es la coherencia, mientras todo parezca coherente, no reclama la intervención del sistema 2.
El sistema 2 se mantiene latente en un estado de mínima actividad y ahorro de recursos, mientras no sea llamado. Si ocurre algo sorpresivo (no coherente) o el sistema 1 no sabe dar respuesta, llamará al sistema 2. Podemos pensar que mientras ningún evento especial lo reclame, su función es cero, pero en realidad, el sistema 2 tiene siempre la última palabra (aunque a menudo no hagamos uso de él) cualquier pensamiento espontaneo del sistema 1, puede ser aceptad convirtiéndose en una opinión o rechazado. Cada impulso del sistema 1 puede convertirse en acción, o ser también suspendido.
Ahora, que podamos aplicar siempre un filtro desde el sistema 2, no significa que lo hagamos. Lo normal es asumir cada pensamiento o impulso del sistema 1 como propios, cuando en realidad no son más que una propuesta, a la que no hay que dar más importancia si es inadecuada. El sistema 1 llamará al 2 cuando falte la coherencia, pero la coherencia puede ser sólo aparente (como en el ejemplo de Antonio). Si no dedicamos algo de esfuerzo consciente, a pasar por el filtro del sistema 2, decisiones importantes, caeremos en muchos sesgos.
¿Te ayudamos a desenmarañar el puzzle?
¿Te ayudamos a desenmarañar el puzzle?
Cuando utilizar el sistema 2
Como decíamos, el sistema 2 debe reposar en niveles de baja actividad gran parte del tiempo, y el sistema 1 lo llamará cuando falte coherencia, pero será engañado en ocasiones. Para evitar errores importantes, deberíamos voluntariamente pasar por el sistema 2 ciertas decisiones:
Hay una respuesta estadística o matemática:
Si la decisión puede expresarse en un objetivo calculo numérico, no tiene sentido fiarse de la intuición. Personalmente creo mucho en la intuición, pero no como sustitutivo a las matemáticas.
Hay varios factores en juego
Si hay varios factores, que influyen a la misma cuestión de maneras diversas, el sistema 1 simplificará demasiado la situación. Hará sus asociaciones partiendo de una característica, de un recuerdo, de una emoción y desarrollará esa línea asociativa. Pero si quieres mantener en mente varios factores independientes, necesitarás al sistema 2.
Está en juego tu relación con otros
Si de tu decisión, acción o palabra puede perjudicar a otros, o dañar la relación con ellos, merece la pena pensar despacio antes de actuar. La reactividad emocional en la que puede caer el sistema 1, es potencialmente dañina en las relaciones, y arreglar el daño, siempre cuesta más que hacerlo.
Cualquier tema importante
Y básicamente, lo podemos aplicar a cualquier tema importante. Sin duda puedes seguir eligiendo la camisa que te podrás hoy a través del pensamiento rápido. Pero a todo aquello que tenga importancia darle una segunda pensada. El sistema 1 dará sus soluciones rápidas, pero siempre podemos parar un instante y valorar ¿Estoy cayendo en un sesgo? ¿Hay otra forma de ver esta situación? ¿Hay algún factor que no estoy teniendo en cuenta?