En cuanto llegue el estímulo externo, o el impulso interno para hacer algo que quieres hacer, ¡Cuenta 5,4, 3, 2, 1 en tu mente y hazlo! No le des tiempo a tu mente a crear excusas.
¿Quién es Mel Robbins?
La técnica de los 5 segundos de la que hablamos en este artículo fue inventada por Mel Robbins. Mel es autora del libro superventas “The 5 Second Rule”, conferenciante de éxito y autora de uno de los podcasts de crecimiento personal más exitosos del mundo. A día de hoy está considerada una autoridad en lo que la gestión de la ansiedad y el control de la propia voluntad se refiere, pero no siempre fue así. . En 2008, Mel Robbins estaba pasando por una época difícil en su vida. Se enfrentaba a una crisis financiera, su matrimonio estaba en problemas y se sentía abrumada por la ansiedad, la inseguridad y la depresión. Según cuenta ella, lo peor es que sabía lo que quería y sabía lo que tenía que hacer, pero estaba bloqueada. Fue en este contexto que desarrolló la regla de los 5 segundos.
Sabemos lo que tenemos que hacer, pero no lo hacemos
Muchas veces sabemos lo que queremos, incluso lo que tenemos que hacer para conseguirlo. Fría y objetivamente sabes que quieres acercarte a esa chica o ese chico en la fiesta, sabes que deberías hablar con tu jefe y solicitar el aumento de sueldo que te mereces, sabes que deberías afrontar ciertos malentendidos, o poner límites a ciertas personas. Fría y objetivamente sabemos que los riesgos son muy reducidos, comparados al potencial beneficio. Y que incluso en caso de ocurrir, las consecuencias del fracaso no son tan graves, son totalmente asumibles. Pero llega el momento de la verdad, no actuamos, dejamos ir la oportunidad, y encima nos sentimos mal por ello después ¿Por qué hacemos eso?
La ventana de los 5 segundos
Como dice Mel, hay una ventana de 5 segundos, después del momento en el que tu sabiduría interna, tu instinto, tus entrañas, tu segundo cerebro o como lo quieras llamar, te dicen que te muevas que tomes acción, te dicen que hacer debes hacer para conseguir lo que quieres. Pasados estos 5 segundos, si no has actuado, lo más probable es que tu mente te de las razones para no hacerlo. Antes de que la narrativa mental te cohíba y te frene de hacer aquello que realmente querías hacer. A la mente se le da muy bien inventar excusas para todo. Y como van encaminadas a aliviar nuestra tensión a corto plazo, nos rendimos a ellas sistemáticamente.
La mente intenta protegernos
Una de las funciones principales de nuestra mente es mantenernos a salvo. Para ello magnifica los riesgos y los posibles escenarios adversos. Contamos por defecto con un gran sesgo negativo. La información negativa es primada por encima de la positiva. La mente se pone siempre en el peor escenario posible. Los estímulos negativos tienen mayor impacto, y las emociones negativas son más fuertes y duraderas que las positivas. Esta sobreprotección debió ser una gran ayuda para propagar los genes propios, cuando nuestra supervivencia dependía directamente de muchas de nuestras decisiones. Pero a día de hoy… ¿Qué es lo peor que puede pasar si tu jefe no te da un aumento, o si el interés que sientes por una persona resulta no ser recíproco?
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Reacciona rápido para vencer la procrastinación
Luego está la simple procrastinación… Hay cosas que no nos producen miedo como tal, como levantarme una hora antes para salir a correr, pero aún así generan mucha resistencia. Aunque sepamos que son beneficiosas a largo, medio o incluso corto plazo, la experiencia inmediata de las mismas, es desagradable y evitarlas ofrece alivio. Este alivio es fugaz y momentáneo. Puesto en una balanza, frente a los beneficios futuros, no se sostiene en la mayoría de casos. Peo debes tener en cuenta que hay una parte de tu mente que sólo entiende de satisfacción instantánea. El futuro sencillamente no existe para ella. Volviendo al ejemplo de levantarse para correr: Suena el despertador, y o saltas de la cama inmediatamente, o tu mente te va a presentar multitud de escusas: estoy cansado, hace frío, me duele un poco la pierna, etc. Y claro, compramos la narrativa y seguimos durmiendo.
La regla de los 5 segundos de Mel Robbins
Fue precisamente, para conseguir salir de la cama que Mel desarrolló su famosa técnica. El despertador suena, y antes de entrar en ninguna narrativa mental, Mel contaba en su cabeza: 5, 4, 3, 2, 1 y para cuando su mente quería reaccionar, ya estaba en pie. Pronto se dio cuenta de que el poder de esta técnica, va mucho más allá de ayudar a salir de la cama.
Así que… ¿Cómo aplicarla? Fácil: En cuanto se de el estímulo externo, por ejemplo, suena el despertador, o veo a esa persona con la que quiero hablar. O se de el impulso interno: “Voy a agarrar el teléfono y llamar ahora”, “Voy a ponerme ahora con eso que me da tanta pereza”. Cuenta mentalmente hacia atrás de 5 hasta 1. ¡Y en cuanto llegues a uno hazlo!
Durante tu cuenta al revés, entretienes a tu mente con la misma, para que no pueda contraargumentar tu decisión. Para cuando termines ya estás en marcha, ya estás movilizando energía. El miedo, la pereza, la resistencia suelen desaparecer (o reducirse mucho) en cuanto nos movilizamos, lo más difícil es dar el primer paso.