¿Existen emociones negativas?
Está muy de moda, eso de decir que no hay nada malo ni negativo. Que no hay emociones negativas, que todas son necesarias, etc. Pobres emociones, no vallan a ofenderse… En la opinión de Sentirme Mejor, el celo excesivo por lo “políticamente correcto”, nos lleva también algunas confusiones importantes. ¿No existen las emociones negativas? ¿Todas son buenas? ¡Que se lo pregunten a alguien con depresión! A alguien que vive temporalmente acorralado por la tristeza, el miedo o la culpa ¡Qué no son malas! ¡Pues todas para ti! ¿Dónde quieres que te las envíe? Vamos a aprovechar esta discusión, que no es sino estética, para arrojar luz sobre las emociones, y que nuestros lectores decidan si hay, o no hay, emociones negativas.
La valencia de las emociones
¿Para que sirven las emociones? Sirven principalmente, para influir en nuestro comportamiento. Básicamente, nos sugieren que nos acerquemos a algo, que debería ser beneficioso. O que nos alejemos de algo, que podría ser dañino. Las emociones también afectarán a nuestro nivel de excitación, pero lo que nos atañe aquí es su “valencia”. Una valencia positiva, significa una sensación agradable, que me está diciendo, esto es bueno: acércate, consigue más, cuídalo, protégelo, etc. Una valencia negativa, se expresa con una sensación desagradable, que me está diciendo esto es malo; No te acerques, escapa, evítalo en el futuro, o incluso ataca.
Mensaje de la emoción negativa
Si estamos hablando de una emoción, que se expresa con una sensación desagradable, que me está diciendo, que el objeto de tal emoción es nocivo o peligroso, y que busca un comportamiento de evitación o enfrentamiento… Sinceramente, no se me ocurre mejor manera de referirme a ella que, emoción negativa. ¿Alguien tiene una idea mejor? Lo cual no significa que no sea necesaria. librarnos de aquello que es una amenaza, es una función crucial, que llevan a cabo las emociones negativas. Nos dicen ¡Esto no!
No hay emociones malas
Volviendo a los tópicos… Todas las emociones son necesarias y no está mal vivirlas todas, ocasionalmente. Cuando están justificadas, cumplen su función y desaparecen, todo está en orden. Incluso la rabia justificada es una emoción útil, y el reprimirla es nocivo. Aun cuando sean inútiles, ignorarlas, negarlas o resistirlas suele traer malos resultados a la larga. Ahora, una cosa es sentir ocasionalmente todas las emociones, y otra muy distinta, las emociones que nos llevamos encima, las emociones que recreamos en nuestra cabeza, y desde las cuales operamos en el mundo de manera habitual.
De emoción a estado de ánimo
Las emociones negativas, tienen el poder de enquistarse, de tejer una narrativa en nuestra mente que las permita activarse, cuando no hay motivo objetivo para ello. Pasan de ser una simple emoción, que es un fenómeno con vocación pasajera, a convertirse en estados de ánimo alterados. Estos estados de ánimo sin son altamente nocivos y tienen la habilidad de retroalimentarse, contaminando nuestros pensamientos y nuestras acciones, cambiando incluso nuestra postura corporal y nuestro patrón de respiración. Con ello, consiguen generar más, de la misma carga emocional negativa. Pueden llegar a pasar a formar parte de nuestro temperamento, a dejar de ser lo que sentimos, para convertirse en lo que somos.
Emociones y enfermedades
Como hemos dicho, sentir miedo, ira, tristeza o culpa (por nombrar algunas) es parte de la vida emocional normal de un individuo. Puede ser incluso saludable. Pero cuando vivimos desde estados alterados, alimentados por tales emociones, la discusión de si son o no malas, pierde su sentido ¡Son literalmente tóxicas! Hace años podía parecer “new age”, sostener que muchas enfermedades tienen una causa (o al menos un agravante) de carácter emocional. A día de hoy es algo demostrado, que estados emocionales negativos, sostenidos en el tiempo, son precursores de enfermedades mentales y de todo tipo de otras dolencias, incluso cardiopatías o cáncer.
Cultiva emociones positivas
Por otro lado, también es sabido hoy en día, que cultivar de manera habitual emociones de valencia positiva, tiene efectos beneficiosos en la salud, incluso puede alargar la esperanza de vida. Estas emociones positivas se pueden entrenar. La tradición budista lleva haciéndolo miles de años, y la ciencia actual puede demostrar la efectividad y beneficios de potenciar sentimientos como el agradecimiento o la compasión. Sentir las emociones negativas, cuando ya están en nuestro cuerpo, es necesario, no se trata de resistirlas o negarlas, eso crea más sufrimiento. Pero nadie en su sano juicio se entrenaría para potenciar su rabia, su miedo o su tristeza ¿Cierto? A la luz de lo expuesto ¿Qué piensa nuestro lector? ¿Existen o no existen emociones negativas?